David Beckham ha sido condenado este jueves a seis meses de suspensión de su permiso de conducir por haber utilizado su teléfono móvil al volante, en una sentencia dictada por el tribunal londinense de Bromley. Además, la jueza Catherine Moore le ha impuesto una multa de 750 libras (unos 870 euros) más la obligación de pagar parte de los costes del proceso.

El excapitán de la selección inglesa, de 44 años, había reconocido los hechos, que se produjeron en noviembre y fueron denunciados por un testigo, durante una comparecencia anterior, en marzo.

En enero, Beckham también había sido procesado por exceso de velocidad, tras haber superado los 90 kilómetros por hora mientras conducía su Bentley en una zona limitada a 65 al oeste de Londres. En aquella ocasión también reconoció los hechos, pero evitó una condena debido a un error administrativo, ya que el correo que le notificaba el exceso de velocidad llegó un día después del límite fijado en 14 días.

Según se dijo durante el proceso, en la instantánea podía verse al acusado conduciendo lentamente por la calle mientras miraba a un móvil que manejaba a la altura de las rodillas. La corte de magistrados de Bromley, en el sudeste de la capital, le ha impuesto una penalización de seis puntos en el carné de conducción, que se suman a otros seis que ya tenía por infracciones anteriores de exceso de velocidad.